Gerardo García-Aragón

¿Qué se Siente en una Sesión de Hipnoterapia?

Una de las preguntas más frecuentes que recibo es: ¿qué se siente en una sesión de hipnoterapia? Es completamente natural tener curiosidad e incluso cierta inquietud antes de tu primera experiencia con hipnosis terapéutica. La realidad es muy diferente de lo que probablemente has visto en películas o espectáculos de entretenimiento.

La llegada: primeros momentos de la sesión

Cuando llegas a tu primera sesión de hipnoterapia, lo primero que experimentas es una conversación completamente normal. No hay nada místico ni extraño. Hablamos sobre lo que te trae a consulta, tus objetivos y cualquier duda que tengas sobre el proceso. Esta parte inicial es fundamental para que te sientes cómodo y comprendido.

Muchas personas se sorprenden al descubrir qué se siente en una sesión de hipnoterapia durante estos primeros minutos: se siente como una conversación profunda con alguien que genuinamente está interesado en entenderte, sin juicios ni prisas.

El inicio del trance: una relajación profunda y consciente

Cuando comenzamos el trabajo de hipnosis propiamente dicho, lo primero que se siente en una sesión de hipnoterapia es una invitación a la comodidad. Te acomodas en un sillón o sofá, cierras los ojos si te sientes cómodo haciéndolo, y comienzas a escuchar mi voz guiándote hacia un estado de relajación profunda.

No es como quedarte dormido. Tu mente permanece alerta y consciente, pero tu cuerpo comienza a soltar tensiones que quizás ni sabías que tenías. Es similar a esos momentos justo antes de dormirte, cuando estás completamente relajado pero aún consciente de lo que ocurre a tu alrededor. Algunas personas lo describen como flotar, otras como hundirse cómodamente en el sillón.

El inicio del trance: una relajación profunda y consciente

Cuando comenzamos el trabajo de hipnosis propiamente dicho, lo primero que se siente en una sesión de hipnoterapia es una invitación a la comodidad. Te acomodas en un sillón o sofá, cierras los ojos si te sientes cómodo haciéndolo, y comienzas a escuchar mi voz guiándote hacia un estado de relajación profunda.

No es como quedarte dormido. Tu mente permanece alerta y consciente, pero tu cuerpo comienza a soltar tensiones que quizás ni sabías que tenías. Es similar a esos momentos justo antes de dormirte, cuando estás completamente relajado pero aún consciente de lo que ocurre a tu alrededor. Algunas personas lo describen como flotar, otras como hundirse cómodamente en el sillón.

Durante el trance: una experiencia única y personal

Lo interesante de saber qué se siente en una sesión de hipnoterapia es que cada persona lo experimenta de manera diferente. Algunos clientes reportan:

Sensaciones físicas: Una sensación de pesadez o ligereza en el cuerpo, hormigueo agradable en las manos o pies, o una relajación muscular profunda que no habían experimentado en mucho tiempo. Tu respiración se vuelve más lenta y profunda de manera natural.

Experiencia mental: Tu mente puede vagar libremente, creando imágenes, recordando situaciones o simplemente enfocándose en las palabras que escuchas. No pierdes el control en ningún momento. De hecho, muchas personas se sorprenden de lo conscientes que permanecen durante todo el proceso.

Percepción del tiempo: Uno de los aspectos más curiosos de qué se siente en una sesión de hipnoterapia es la distorsión del tiempo. Una sesión de 45 minutos puede sentirse como 10 minutos, o viceversa. Tu percepción temporal se altera de manera natural.

Libertad de pensamiento: Puedes escuchar todo lo que digo y, al mismo tiempo, tu mente puede estar procesando la información a su propio ritmo. No es como si yo “implantara” ideas en tu cabeza, sino más bien como si las palabras resonaran con algo que ya existe en ti.

Qué se Siente en una Sesión de Hipnoterapia

El trabajo terapéutico: conexión con tu inconsciente

Durante la parte central de la sesión, qué se siente en una sesión de hipnoterapia puede incluir momentos de insight profundo, donde de repente algo “hace clic” y comprendes cosas sobre ti mismo de una manera que las palabras no pueden explicar completamente. No es necesariamente dramático o emocional, aunque a veces puede serlo.

Algunas personas tienen experiencias muy visuales, viendo imágenes o escenas en su mente. Otras tienen una experiencia más auditiva o kinestésica. No hay una forma “correcta” de experimentar el trance, y tu experiencia será válida sin importar cómo se presente.

El trabajo terapéutico: conexión con tu inconsciente

Algo fascinante de entender qué se siente en una sesión de hipnoterapia es notar cómo tu cuerpo y tu mente responden de maneras que no estás controlando conscientemente. Por ejemplo, tu mano puede moverse ligeramente sin que tú lo decidas, o puedes sentir una emoción surgir sin saber exactamente por qué en ese momento.

Estos fenómenos no son señal de que estés “fuera de control”, sino evidencia de que tu mente inconsciente está participando activamente en el proceso terapéutico. Siempre mantienes la capacidad de abrir los ojos, moverte o terminar la sesión si así lo deseas

El regreso: volviendo al estado de vigilia

Cuando la sesión llega a su fin y te guío de vuelta a un estado de vigilia normal, qué se siente en una sesión de hipnoterapia en estos momentos finales es generalmente una sensación de calma profunda mezclada con claridad mental. Muchas personas describen sentirse descansadas, como si hubieran tomado una siesta reparadora, pero con la mente despejada y alerta.

Algunos clientes reportan una sensación de ligereza emocional, como si hubieran soltado un peso que cargaban sin saberlo. Otros simplemente se sienten en paz, con una perspectiva diferente sobre aquello que los trajo a consulta.

Después de la sesión: integración y cambios

En las horas y días posteriores a tu sesión, puedes notar cambios sutiles o significativos. Algunos son inmediatos: te encuentras respondiendo de manera diferente a situaciones que antes te generaban ansiedad. Otros son más graduales: comienzas a notar patrones de pensamiento que cambian, hábitos que se modifican sin esfuerzo consciente.

Ahora que sabes qué se siente en una sesión de hipnoterapia, es importante mencionar que cada sesión puede ser diferente. Tu segunda o tercera sesión puede sentirse completamente distinta a la primera, y eso es perfectamente normal. Tu mente inconsciente trabaja de maneras únicas cada vez.

Lo que NO sentirás en una sesión de hipnoterapia

Es igualmente importante aclarar lo que NO se siente en una sesión de hipnoterapia:

  • No sentirás que has perdido el control de tu mente o tu cuerpo
  • No experimentarás amnesia (recordarás todo lo que ocurrió)
  • No harás nada que vaya contra tus valores o principios
  • No te sentirás “manipulado” o vulnerable de manera negativa
  • No es una experiencia incómoda o aterradora

Tu experiencia será única

Finalmente, qué se siente en una sesión de hipnoterapia dependerá de ti, de tu apertura al proceso, de lo que necesites trabajar y de tu relación con tu propio inconsciente. No hay dos experiencias idénticas, y eso es precisamente lo que hace de la hipnoterapia una herramienta tan poderosa y personalizada.

Lo más importante es que te sentirás acompañado, seguro y respetado durante todo el proceso. La hipnoterapia no es algo que te hago a ti, sino algo que hacemos juntos, donde tú siempre eres el protagonista de tu propio cambio.

¿Listo para experimentarlo tú mismo? Como hipnoterapeuta especializado en hipnosis Ericksoniana en México, mi compromiso es crear un espacio seguro donde puedas explorar tu potencial de transformación. Si aún tienes dudas sobre qué se siente en una sesión de hipnoterapia, te invito a que nos contactemos para resolverlas. 

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